domingo, 6 de abril de 2008

Puno tiene el más alto índice de desastres de todo el sur del país

* Hasta el momento se han registrado más de 26 mil familias damnificadas y autoridades de la región no hacen nada por disminuir estas cifras.
* Desde el 2000 hasta el primer trimestre del presente año el Estado gastó un promedio de 34 millones de soles.

* En los últimos 35 años, a causa de 12 sequías y 10 inundaciones, la región Puno ha generado una pérdida económica para el país de 325 millones de dólares.

¡Alarmante! Puno actualmente ocupa el primer lugar en registrar la mayor cantidad de desastres de todo el sur y el quinto a nivel nacional, según las estadísticas que maneja el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci). Desde el 2000 al primer trimestre del presente año se han presentado 26 mil 572 familias damnificadas más de 10 mil afectadas y un promedio de 100 muertos, en un total de mil 530 emergencias.
Es evidente, el desinterés de las autoridades de la región por disminuir estas escalofriantes cifras que hasta el momento le han generado un gasto al Estado (sólo para atender a los damnificados y afectados) de más de 34 millones 586 mil soles, montos que bien pudieron haber sido orientados en obras de mitigación y en la preparación de la población para enfrentar oportunamente los embates de la naturaleza.
En Puno desde el último quinquenio se ha ido elevando cada vez más el número de emergencias en todo el sur, después de Cusco con mil 282 de estas; mientras que Tacna es la zona donde se presente la menor cifra con 311. Sin duda los porcentajes nos muestran a nivel nacional y mundial como una de las regiones que difícilmente aprende de sus desastres del pasado y que aún no tiene bien claro el significado de una cultura de prevención.
Sin embargo, hasta la fecha el comité regional de Defensa Civil, que es presidido por el titular de la región, Hernán Fuentes Guzmán, no ha hecho nada por aprobar el Plan de Prevención y Atención de Desastres de Puno, que fue concluido en el 2005, y en el cual se determina una serie de acciones vinculadas a la protección de la población frente a los daños que generarían los fenómenos de la naturaleza y de la acción del hombre.
A pesar que el altiplano todo el año está expuesto a una serie de peligros naturales, se sabe que en la última reunión del presupuesto participativo, no se destino dinero alguno para las obras de mitigación ni mucho menos para las acciones de capacitación.
Pero no sólo las elevadas cifras de damnificados y afectados lo es todo, ya que se han registrado un promedio de 6 mil 500 viviendas destruidas y 21 mil 371 dañadas, así como un aproximado de 70 mil hectáreas de cultivos perdidos y 10 mil afectados.
Según los especialistas en gestión de riesgos de desastres, el gobierno central como el regional, provinciales y distritales en vez de invertir tanto dinero en la atención de las personas damnificadas y afectadas, debe de darle mayor importancia a los temas de prevención y preparación de la población, ya que el altiplano no sólo es víctima fácil de las emergencias producto de las inundaciones, heladas, deslizamientos, derrumbes, vientos fuertes, nevadas, entre otros, sino de los sismos, como bien lo advirtió el geólogo de la UNA, Newton Machaca Cusilayme.
Sin duda la razón del por qué ocupamos el primer lugar con el mayor número de desastres en todo el sur y el quinto a nivel nacional, después de Cajamarca con mil 629 emergencias, se debe a que el 90 por ciento de todas las municipalidades no cuentan con sus Planes de Preparativos ante Emergencias, ni mucho menos tienen activados sus comités de Defensa Civil.
Es más, no tienen sus mapas de identificación de peligros, vulnerabilidades y riesgos. Muchos no saben utilizar las herramientas básicas de manejo de emergencias (fichas de Edan, Suma, Sat, Esfera, Sinpad, entre otras) que los hace más vulnerables para enfrentar un desastre. (25/08/07)
Héctor Chambi Holguín