viernes, 7 de marzo de 2008

Heladas, vientos e intenso sol, es causado por el cambio climático que azota la región Puno

Para nadie es una novedad que al avance de la presente temporada de invierno, se estén registrando considerables y hasta alarmantes cifras de mortalidad de niños y ancianos producto de la neumonía. Situación similar se percibe en el ámbito pecuario donde centenares de alpacas, llamas y corderos han sucumbido ante el incremente temporal que amenaza ser mas crudo en las siguientes semanas.
La mirada de muchas autoridades, Organismos No Gubernamentales (ONGs) y hasta del mismo presidente de la República, se han direccionado a aplacar el frío en los sectores más desvalidos, es decir familias que no cuentan con los recursos económicos para cubrir el gasto de abrigo, lo cual es una acción oportuna, pero desde todos los puntos de vista nada preventivo, ya que estas acciones debieron de hacerse meses atrás y no esperar que se tenga un porcentaje elevado de muertos para recién centrar su atención en la región Puno.
Pero el problema es todavía más grave, debido a los efectos del cambio climático (calentamiento y oscurecimiento global), en las zonas por encima de los 4 mil metros sobre el nivel del mar (y en algunos casos a menor altura) las comunidades, parcialidades, caseríos y otros, vienen enfrentando adicional a las heladas, la escasez de agua, los vientos fuertes acompañados de polvo y la intensa radiación solar.
Uno de los casos es la provincia de Carabaya, donde en estás últimas semanas se han registrado muertes de alpacas y corderos a causa de la falta de pastizales, agua y el incesante frío que ha provocado abortos en las alpacas preñadas y la neumonía en la crías de animales.
Según la alcaldesa del lugar, Nancy Rossel Ángles los distritos de Macusani, Ajoyani, Crucero y Corani ubicados en las zonas más altas de la provincia, actualmente sufren ante la falta pastizales y agua. “La alpaca es el producto bandera de nuestra provincia, y el único sustento de los campesinos, pero es lamentable decir que nuestros animales se vienen muriendo lentamente por la inanición” resaltó.
Indicó además que en marzo fue la época de parición y casi la totalidad de las crías no están fuertes como para soportar el clima frío, temiéndose que este año la producción alpaquera disminuya en gran escala, ocasionado pérdidas de recursos económicos para los humildes comuneros.
Ausencia del Estado
“Lo que es prevención se ha debido de hacerse en su momento, debo decir que hay una mala participación de las autoridades, sobre todo del sector educación, salud y agricultura” apuntó la acaldesa Rossel Ángles.
Del mismo recriminó la ausencia del Estado para tratar a fondo el delicado y preocupante tema que año tras año afecta a miles de familias no solo de la provincia de Carabaya sino de toda la región Puno, haciéndonos ver por el mundo entero que somos un país que no nos preparamos para enfrentar este tipo de emergencias.
Viento provoca ceguera en animales
Un caso palpable y del cual fuimos testigos es la comunidad de Queracucho, ubicada a 15 kilómetros de la ciudad de Macusani y a una altura de 4 mil 800 metros sobre el nivel del mar, donde la temperatura en la madrugada desciende hasta los 20 grados bajo cero, provocando que en los escasos riachuelos del lugar se formen gruesas pacas de hielo, perjudicando que los animales beban el agua y los moradores se abastezcan de éste.
Entre tanto Juana Onofre Monrroy, en quechua y en su accidentado castellano nos indicó que en los últimos días se han presentando ventarrones que han provocado que alguna de sus pocas alpacas queden afectadas en los ojos.
“El clima está aumentando, los ojos de mis alpacas están sangrando a causa del viento y el fuerte calor que esta haciendo. Mi vecino me dice que si no los curo dentro de 15 días, mis animales se quedarán ciegos y luego morirán por no comer. No sé que hacer, no tengo dinero para comprar los medicamentos”, enfatizó Juana Onofre con una voz de resignación ante lo que pueda suceder.
Sin agua ni pastizales
Para el presidente de la comunidad de Queracucho, José Lope estos cambios climáticos bruscos no se habían registrado años anteriores, ya que en la temporada de invierno el frío no alcanzaba valores tan bajos como los registrados ahora, ni se presentaban vientos fuertes, intensa radicación solar y la desaparición de bofedales y ojos de agua que se veían a decenas en las faldas de los cerros.
“Cada comunero está perdiendo un aproximado del 10 por ciento de todo su ganado, esto por la falta de agua, pastizales y también por el frío. Imagínense que todas las mañanas debemos de caminar con nuestros animales varios kilómetros para que puedan alimentarse y beber agua de los manantiales” enfatizó el presidente de la comunidad.
Aunque algunos sectores no quieran aceptar esta delicada realidad que se acrecentará con el transcurrir de los años mientras no se haga algo por disminuir o evitar la contaminación de nuestro medio ambiente, el cambio climático que actualmente es una preocupación del mundo entero seguirá afectándonos, por lo cual se debe hacer acciones de prevención y preparación en la población, y más aun promover campañas de sensibilización para evitar la contaminación de la región donde habitamos.
Entre tanto, Oxfam y Predes vienen estudiando la realización de un proyecto de prevención y preparación dirigido a la población de la provincia de Carabaya, a fin de evitar los daños que ocasionarían la alteración de los fenómenos naturales.

Héctor Chambi Holguín