viernes, 7 de marzo de 2008

Gallinazos en Puno por cambio climático

Quien creyera que el boceado cambio climático que vive el mundo entero, desde hace más de cuatro años ya se evidencia en nuestra región, esto porque en los distritos de Taraco (Huancané) y Huata (Puno), 13 gallinazos de plúmbeo pelaje han visto mejor hogar en el altiplano que en los cálidos parajes de la costa y selva, zonas de su hábitat natural.
La explicación del por qué han venido a parar en los referidos lugares, se debe a la alteración en sus rutas migratorias, es decir sus glándulas pituitarias les habrían jugado una mala pasada, ya que de acuerdo a su percepción natural habrían creído que encontrarían climas cálidos, y no adversos como los que actualmente vivimos.
De acuerdo a la Reserva Nacional del Titicaca, las aves de carroña lograron cruzar los andes por las zonas de menor altura hasta posesionarse en su nuevo hogar. Sin duda es una nuestra palpable como el cambio climático, ocasionado por la contaminación desmesurada de nuestro medio ambiente, calienta nuestro planeta al punto de alterar los climas, trayendo como consecuencia que las aves sufran permanentes confusiones para ubicarse en un determinado ambiente.
Pero no solo los zopilotes podrían ser un problema con el transcurrir de los años, sino también los conejos silvestres (especie de los lupes europeus) que desde hace más de 4 años han comenzado a hacer de las suyas en los campos de cultivos, arrasando con grandes hectáreas de sembríos como la avena forrajera, papa, quinua, cebada y otros que afectan al campesino y a sus animales.
Estos roedores que solían estar en los lugares por debajo de los 3 mil metros sobre el nivel del mar, han comenzado a poblar las zonas altoandinas de Perú, Bolivia y Chile, ocasionando una preocupación detonante para los agricultores, quienes siempre se vieron amenazados por plagas de insectos o aves rapaces, pero nunca por conejos silvestres de esta especie.
La respuesta es nuevamente similar al de los gallinazos, conforme se acreciente el calentamiento global como se percibe en nuestra región, días más calientes y noches y madrugadas más frías, se continuarán multiplicando este tipo de animales. Quien sabe que en algunos años en Puno se presenten mosquitos de la selva u otra clase de roedores o aves que alterarán el ciclo natural, desencadenando una serie de epidemias y enfermedades jamás nunca vistas.
Hace algunos días leí un artículo que daba cuenta de una investigación que revelaba la disminución progresiva y en lugares acelerada de la biomasa de peces a causa de la escasa productividad del mar, es decir el fitoplancton va en disminución y por ende los peces más pequeños no tienen que comer, y simplemente están penados a desaparecer.
De continuarse contaminando el lago Titicaca con la serie de porquería que diariamente van a parar a sus aguas “milenarias”, en un promedio de 30 años a lo más, este lugar maravilloso que da cobijo a cientos de aves y peces, como a decenas de islas flotantes, podrían desaparecer, porque sus aguas pasarán a ser ponzoñosas con la determinación de distróficas.
El lago actualmente se encuentra en una condición de eutrófica, contiene un alto grado de productividad (fitoplancton y otros nutrientes) a causa de la contaminación siniestra de las aguas servidas.
Si se persiste con la testarudez de no hacer algo por descontaminar su bahía (no solo desprenderlo de la lemna o lenteja de agua) de aquí a unos años pasará a ser oligotrófica, baja cantidad de productividad donde se percibirá la notoria desaparición de los peces y aves oriundas que por décadas han adornado su prestancia natural.
Mi intención en lo absoluto es de fomentar alarma, sino de alertar para que las autoridades competentes se centren en este problema y comiencen a trabajar para evitar o reducir la contaminación ambiental o de lo contrario será muy tarde para reaccionar cuando todo llegue a su límite natural.